• El viento sopla a favor de un disléxico

    Esta semana hemos recibido en DISFAM una estupendísima noticia que queremos compartir con todos vosotr@s! A Dani lo conocimos cuando era un estudiante de secundaria y su profesora de inglés le derivo a la asociación. En el Instituto Dani se esforzaba un montón, pero sus resultados no correspondían a tanto esfuerzo, e incluso le llegaron a comentar que se olvidara de ir a la Universidad. Emocionalmente Dani estaba roto y ya empezaba a sentirse perdido. Después de  pasarle todas pruebas diagnósticas, resultó tener dislexia…ahora empezaba a entender algo de todo lo que le estaba pasando.
    Dani tenía un sueño…ser biólogo!!!!!!!…a continuación su mail y la carta que elaboró cuando iba al Instituto…como podréis comprobar hay un antes y un después. Enhorabuena Dani y mil gracias a todas las personas que de una forma u otra ayudaron a Dani a conseguirlo.
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    Asunto: El viento sopla a favor de un disléxico
    Hola
    Como va todo? Te escribo para darte una noticia que seguro que te va a gustar: Este año me he licenciado en Biología con un promedio de excelente. Pero la cosa no se queda aquí. Hoy me han comunicado que me han concedido una de las becas más prestigiosas que se entregan en España para realizar un máster en los Estados Unidos. Ya te imaginarás lo contento que debemos estar en casa.
    Un abrazo muy fuerte,
    Dani
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    Aquí os dejamos la Carta que nos envió Dani ya hace unos años cuando cursaba Secundaria.
    Carta de un estudiante disléxico, de Secundaria.
    “LA DISLEXIA ES MUCHO MÁS QUE TENER DIFICULTADES PARA PODER LEER O ESCRIBIR”
    “¿Pero que me pasa? Recuerdo que antes era de los mejores de la clase, estudiaba y me iba bastante bien. Siempre he odiado la escuela pero antes entendía más las cosas. ¿A caso me vuelvo tonto? Ahora no me sale nada bien. Estudio mucho pero no funciona. Leo las cosas una y otra vez y no me entero de nada. Se que ahora los estudios son más difíciles, pero mis compañeros entienden las cosas más rápidamente y tardan menos en estudiarse una lección. Dicen que en primaria o incluso en los primeros cursos de primaria de eso apenas estudiaban. Yo siempre he tenido que estudiar mucho. ¿Es que soy tonto?
    Tengo mala letra, ago muchas faltas de ortografía, repito palabras de forma seguida, pongo letras al revés o ni las pongo, hago diferentes faltas cada vez que escribo una palabra y siempre me olvido de las reglas ortográficas. Cuando estudio una lección tengo que empezar por estudiar las lecciones anteriores porque me he olvidado de todo lo anterior y que es necesario para esta lección. Siempre me olvido de muchas cosas o confundo horarios o el día en que estamos y eso me causa muchos problemas. Maldita se, ¡que tonto soy!
    Siento que me vuelvo loco. Mi vida se ha reducido básicamente en dos cosas: estudios y atletismo, y las dos me van mal. Antes podía dedicar más tiempo a mis hobbyes y ahora casi no tengo tiempo para dormir. Estoy triste y no tengo ganas de hacer nada. Tengo insomnio y a veces me entran ganas de gritar y darme golpes con la cabeza contra la pared. Cuando tengo exámenes tengo problemas en mi organismo y a veces tengo que llamar a mis padres para que me lleven a casa un rato. Los libros tienen frases largas y retorcidas con palabras dificiles, pero mis amigos las entienden. Con que no me entran las cosas me pongo nervioso y me doy rabia a mi mismo por ser tonto. Me doy asco. En el deporte siempre estoy lesionado y apenas entreno. Me ha dicho el fisio que estoy muy tenso y que por eso me lesiono tanto. ¡Maldita sea! Si no fuera tonto no estaría tenso y no me lesionaría.
    Soy un tonto y un inútil. No sirvo para nada y no se me da nada bien. Intento esforzarme para que me salgan bien las cosas, pero todo me sale mal. He llegado hasta aquí, pero me da igual todo lo que he hecho y lo que me vaya a pasar. No valoro lo que he hecho porque ni me sirve ni me servirá de nada porque soy tonto. Soy un inútil, aun que sea tonto me doy cuenta de que soy un inútil. Ojalá  yo no existiera, ojalá nunca hubiera nacido y así no me pasaría nada de esto porque todo me sale mal. A veces solo veo una solución para mis problemas, pero no se por que razón no lo hago. Ojalá hubiese tirado la toalla en los estudios hace tiempo y así no hubiera llegado hasta este punto. Los que me conocen bien dicen que admiran mi fuerza de voluntad, yo me odio por tener tanta, si me hubiese rendido quizás no sufriría tanto ahora. Pero no me he rendido y vivo como un fantasma inútil que le da igual todo y que solo quiere que le dejen en paz. Mis amigos no entienden como puedo estudiar tanto. En clase a veces me bloqueo cuando me hablan los profesores: no entiendo lo que me dicen y no veo nada, siento que la gente me mira y me pongo rojo, pero soy incapaz de pensar nada y pierdo el habla. Cuando estudio apenas me entran las cosas. A veces, cuando estoy pensando en mí mis amigos me preguntan ¿Qué tienes? Y yo les respondo que estoy cansado, pero no les digo la verdad. Estoy cansado de vivir. Ellos no lo entienden… ¿o soy yo?
    Intento entender lo que pone el libro pero no entiendo nada y me pongo triste. A veces lloro mientras estudio y todo empeora más. Otras veces siento que mi cuerpo se pone muy tenso, siento como que todos los músculos hacen fuerza y que el estómago se me aplasta. No puedo respirar y quiero gritar pero se me cierra la garganta. Para que todo pare me muerdo en el brazo y poco a poco me voy calmando y puedo seguir estudiando, pero al cabo de un rato me vuelve a pasar y si los mordiscos no funcionan me enrosco una toalla en el cuello y estiro impidiéndome respirar hasta que pare esa tortura. No estoy seguro pero creo que es ansiedad y se que me pasa por sentirme impotente al intentar hacer las cosas y que siempre me acaban saliendo mal. ¡Maldita sea! ¿Por qué no me rindo? ¿Por qué lo sigo intentando si igualmente no me sale nada? Es porque soy tonto. Solo veo una solución a todo esto, pero no lo ago porque mucha gente se pondría triste.”
    Esto es seguramente lo que seguiría sintiendo de no ser porque hace un año me dijeron que soy un chico con dislexia. Ya se lo que me pasa: no soy tonto, solo necesito otra manera para entender las cosas. En el centro donde voy me han enseñado técnicas de estudio que me van muy bien y he conocido gente que me ayuda mucho, no solo en mi tratamiento, también moralmente.
    En la escuela ahora saben que soy disléxico y algunos profesores me ayudan. Antes pensaban que yo era un vago, ahora saben que me esfuerzo mucho.  Mis compañeros me ayudan en clase y cuando no entiendo una cosa me la explican. Y así como antes se sorprendían por algunos comentarios o preguntas que hacía ahora saben que si no he entendido algo no es porque sea tonto, sino porqué no he entendido un concepto que para los demás es fácil de asimilar pero a mi se me tiene que explicar de otra forma. Sigo haciendo faltas y comiéndome o girando letras pero ya no me preocupa. El deporte me va mejor ahora. No me siento tan tenso y ya casi no me lesiono.

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