La FEDIS solicita oficialmente que no cuenten las faltas de ortografía

La Federación Española de Dislexia solicita a los Gobiernos y Universidades que no se tengan en cuenta las faltas de ortografía al alumnado con dislexia y otras dificultades específicas de aprendizaje, en las pruebas de acceso a la Universidad.

Después de las informaciones que han ido apareciendo a lo largo de estos días en diferentes medios de comunicación, la Fedis ha solicitado dos informes técnico jurídicos, para avalar esta propuesta de que todo el alumnado con dislexia y otras DEA, estén en igualdad de condiciones y oportunidades que el resto de compañeros. Dichos informes hacen referencia a la importancia de no tener en consideración de las faltas ortográficas a este tipo de alumnado, puesto que estaría en desventaja al resto de examinados, y eso influiría de manera muy negativa a la nota de corte para poder acceder a una carrera universitaria que realmente motivara a cualquier estudiante con dificultades de aprendizaje.

El Secretario General de la FEDIS se ha dirigido por carta al Ministro de Ciencia, Innovación y Universidades Pedro Duque, a los Consejeros de Educación y Universidades, así como, a los Rectores de las Universidades Españolas, para hacerle llegar dichos informes y la inquietud de que esta situación de indefensión no se vuelva a repetir.

Cabe destacar el apoyo recibido por la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España, que publicó un comunicado de apoyo a nuestro colectivo y defendiendo las adaptaciones que se han solicitado a las diferentes Universidades Españolas.

Hay que tener en cuenta, que desde el año 2010, la Universidad de las Islas Baleres (UIB) lleva realizando las adaptaciones correspondientes para que los derechos del alumnado con dislexia y otras DEA estén garantizados. Ejemplos como este, hacen ver que es posible hacerlo en todas las Universidades tal como ya se han sumado muchas de ellas.

Aquí disponéis de información complementaria sobre Dislexia y Universidad

Podéis consultar la carta dirigida al Ministro aquí:

 

14/05/2019 Comments are off admin

Oposiciones accesibles para personas con dislexia

Los opositores con dislexia sentirán, por primera vez, que realizarán las pruebas en igualdad de oportunidades. En los exámenes de primaria tendrán más tiempo y se les valorará más el contenido que la letra para adaptarse a sus características.

Enlace de la noticia: https://www.facebook.com/373396669685203/posts/857526734605525

“Solo el 15% de los docentes sabe qué es la dislexia y qué hacer con ella”

Gustavo Abichacra, médico pediatra, en una entrevista sobre esta dificultad que afecta al 10% de la población. 

Este viernes y sábado se realizó en Salta el Congreso Internacional de Dislexia, con el objetivo de hablar e informar sobre una dificultad que afecta al 10 por ciento de la población y ocupa el 85 por ciento de las Dificultades Especificas del Aprendizaje (DEA). La dislexia es la dificultad para leer en forma fluida, exacta y automatizada, en un niño sano que ha sido debidamente estimulado, es la más común. Después viene la disgrafía -dificultad para escribir- y luego la discalculia -dificultad para hacer cálculos matemáticos-.

El médico pediatra Gustavo Abichacra, quien fuera presidente de Disfam Argentina (asociación con la finalidad de dar el conocimiento necesario a la sociedad sobre las DEA), participó del encuentro y brindó definiciones sobre la dislexia y la necesidad de que Salta reglamente la adhesión a la Ley nacional 27.306 que declara de interés nacional el abordaje integral e interdisciplinario de quienes presentan (DEA).

“No es justo que se “discapacite’ un chico con capacidades cognitivas suficientes, para poder tener cobertura de las Obras Sociales y acceso a un tratamiento. La ley es importante para la formación docente que les permita darle a los chicos el acceso adecuado al conocimiento”, aseguró el profesional en una entrevista con El Tribuno.

¿Cuáles son las dificultades que 

deben ser tenidas en cuenta antes de someter al niño a un diagnóstico definitivo de dislexia?

Antes de los 7 años se hacen diagnósticos de riesgo, los más comunes son detectar dificultades en el lenguaje y los antecedentes hereditarios, esto es fundamental. Un padre con dislexia tiene 8 veces más probabilidades de tener un hijo con dislexia, y en hermanos la probabilidad es del 40 por ciento, con lo cual quedó comprobado que es hereditario y que hay familias enteras con dislexia. Existen dificultades en el reconocimiento de las letras, de los fonemas, bajo vocabulario. Son pequeños predictores que a los médicos nos hacen decidir que podemos empezar a trabajar a los 4-5 años en el lenguaje como para prevenir los problemas linguales. Porque lo que se necesita para poder aprender a leer son los procesos de la conciencia fonológica que es la posibilidad de manejar los sonidos del habla y saber como empieza y termina una palabra, como se separa en sílabas o reconocer los sonidos de la palabra que es la base de la fonética. Esa es la condición sine qua non para poder aprender a leer para que cuando la maestra le de el conocimiento de la letra. Si no tiene esos conocimientos previos de los sonidos del habla, el niño va a ser muy difícil que aprendan a leer.

¿Cuáles son las consecuencias de la falta de un diagnóstico o uno tardío?

El daño emocional se presenta en una persona inteligente y se la enfrenta a algo que no puede hacer. Los conocimientos se adquieren a través de la lectura y la escritura, es decir que si se le dice al chico, “vos sos inteligente pero vago porque no querés hacer esto” o lo que es peor se les hace creer que son tontos, el esfuerzo es enorme ya que gastan cinco veces más energía cerebral y tres veces más de tiempo para realizar un trabajo de lectura y escritura. Esto los lleva a frustrarse a bajar los brazos porque hagan lo que hagan los resultados son siempre lo mismo. Eso va mellando la personalidad del chico, bajando su autoestima que más del 50% la tiene por el piso, con lo que el chico deja de intentarlo y puede venir la depresión y el estrés que es un conviviente de la dislexia. El chico tiene miedo de ir a la escuela, porque tienen terror que la maestra, por desconocimiento y no por maldad, los exponga a leer en público. La autoestima lo es todo, es poder llegar a la conclusión de que soy bueno para tales cosas y no para esto y desestigmatizar el término de dislexia, porque si se oculta, el chico cómo cualquier persona mayor, cree que lo que tiene es grave. Hay que tener en cuenta lo cognitivo y lo emocional para abordar a un chico con el clima adecuado. Porque las consecuencias producen un bloqueo a la parte cognitiva que puede resultar en un trastorno de la ansiedad.

¿Falta capacitación en los docentes sobre la temática, teniendo en cuenta que desempeñan un rol fundamental en la detección de los primeros indicios de dislexia?

Hay un estudio de la Universidad de Gualeguaychú del que se desprende que solo el 15 por ciento de los docentes sabe que es la dislexia y sabe que hacer con ella. Claro que el docente tiene un papel fundamental en la detección precoz, no tiene que hacer diagnóstico, lo que tiene que ver son los factores de riesgo y no esperar y ver, porque no hay cosa peor que en una persona con una dificultad en el lenguaje que esperar ya que se le está haciendo perder la oportunidad de lograr esa habilidad necesaria para poder aprender a leer debidamente. No es una cuestión madurativa, si la esperamos lo más probable es que sean una cuestión de por vida por actuar tarde. Además el cerebro tiene que desaprender lo mal aprendido va a tener consecuencias emocionales que vana impedir que el chico ponga las ganas suficientes para querer modificar lo que le vino de base, genéticamente.

Fuente: https://www.eltribuno.com/salta/nota/2019-4-15-0-0-0–solo-el-15-de-los-docentes-sabe-que-es-la-dislexia-y-que-hacer-con-ella

21/03/2019 Comments are off admin

Dislexia y aprender un idioma, ¿incompatibles?

La respuesta a la pregunta del título es NO, NO, NO y NOOOOOOO (ha quedado suficientemente claro, ¿no?).

Son totalmente compatibles, aunque para estos alumnos pueda ser una de las mayores complicaciones que pueden encontrar en el colegio. Si hablamos de la Primera Lengua Extranjera que se estudia en el sistema educativo, el Inglés, es una dificultad con la que tienen que convivir a lo largo de toda su vida escolar; pero si hablamos del Francés como Segunda Lengua Extranjera en varias comunidades, seguro que todos pensáis que se trata de sumarle una DIFICULTAD MÁXIMA¡Pues no!, con todo el respeto, os equivocáis.
Conozco muchos padres y madres que a principio de curso vienen a mí con la inquietud y el miedo de que sus hijos encontrarán muchos obstáculos al aprender Francés y que,durante el curso o a final de curso, han vuelto a contarme la gran motivación que han encontrado estos alumnos en el aprendizaje de este idioma, algo que les ha ayudado en el resto de asignaturas.
Cuando un alumno con dislexia empieza su relación con la lengua francesa en 5º de Primaria, se trata de unareconciliación con las lenguas. ¿Por qué? Porque se trata de un momento en el que llevan estudiando Inglés durante 7 años (desde Infantil), incluso muchos van a clases extraescolares de Inglés, lo que hace que esta materia se complique por el nivel educativo en el que se encuentran. Cuando empezamos a enseñar Francés, lo hacemos desde el principio (como es normal…): saludos, colores, números, animales,… a través de canciones y juegos y escribiendo muy poquito. Y todo esto les genera una buena y exitosa motivación. Se trata de una nueva oportunidad para “hacer las paces” con los idiomas, algo que beneficia tanto a la Lengua Castellana, al Inglés, como al Francés.
De forma genérica, el principal problema de los alumnos con dislexia es la dificultad que tienen en el momento de leer y escribir. Cuando aprenden un idioma, puede que no sean capaces de reconocer algunos sonidos, de deletrear algunas palabras, de memorizar cómo se escriben o de asociar letras con sonidos.
Según mi experiencia, puedes ofrecer ciertas atenciones en clase a estos alumnos, fáciles de hacer mientras tenemos a otros 25 o 26 alumnos solicitando tu ayuda, porque se tratan de acciones que puedes hacer con todos. Entiendo y conozco la sensación de angustia del maestro que no puede atender lo suficiente y necesario a TODOS sus alumnos, con las distintas necesidades de cada uno de ellos. Pero este artículo es para echaros una mano (siempre con el gran respeto que me da hablar sobre Educación Inclusiva y Atención a la Diversidad).
No se trata de rebajar el nivel, sino de hacer más accesibles los contenidos y la forma de evaluar. Algunos de estos consejosque podéis lleva a cabo para ayudar a este alumnado son:
1. Pruebas y tareas más cortas.

2. Más actividades orales y menos escritas: al hacerlo así, el error no queda reflejado y pierden el miedo a equivocarse.

3. Evaluaciones alternativas, más orales y dinámicas.
 
4. Tiempo adicional en todas las actividades.
5. Facilita enlaces a actividades interactivas. A mí me ayuda mucho mi blog con estos alumnos, porque es una manera en la que repasan y practican de manera amena.
6. Normalizad la situación. Entiendo que haya alumnos (o sus propias familias) que no deseen que se conozca la dificultad que tienen, pero yo soy de las que piensan que es necesario que no se trate como un tema tabú. Hablad de ello, mencionadlo, explicadlo. Esto hará que el resto de alumnos no vean estas adaptaciones como privilegios, sino como algo necesario, lo que evitará el “rechazo” a estos alumnos. Recuérdales a todos que personas como Einstein o Bill Gates también fueron alumnos con dislexia.
 
7. Aprendizaje vivencial. Realiza más representaciones o dramatizaciones, exposiciones orales, juegos orales y de rol,…

8. ¡Aprendizaje cooperativo a tope! Soy una apasionada de esta metodología, pero es que es superútil para muchas de las dificultades que nos encontramos en el aula. No porque al estar en grupo los demás harán su trabajo, sino porque al ayudarse entre todos, marcarles un objetivo común y unas tareas individuales e imprescindibles para todo el equipo, es muy beneficioso para la autoestima de estos alumnos.

 
9. Más actividades de comprensión oral utilizando audios y vídeos, y menos de comprensión escrita.
 
10. Reduce la cantidad de vocabulario. A veces no nos damos cuenta de que con que se aprendan 14 o 16 animales es suficiente… ¿de verdad es necesario que se aprendan 50?

11. Más ejercicios de unir con flechas, evitando las actividades de completar con letras.

12. No tengas en cuenta las faltas de ortografía, permitiendo latranscripción fonética de las palabras. Por ejemplo, noir-nuar. Debemos enfocar el aprendizaje del Francés en Primaria a la expresión oral.
 
13. ¡Ten empatía! La más importante de todas.

Un tribunal obliga a adaptar la enseñanza a la necesidad de un niño disléxico

Las Palmas de Gran Canaria, 20 mar (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ordenado a la Consejería de Educación de la comunidad autónoma que tome medidas para que la enseñanza que recibe un niño con dislexia se adapte a sus necesidades de aprendizaje, para que pueda avanzar correctamente.

En una sentencia dada a conocer por la asociación de empleados públicos La Casa del Funcionario, el TSJC reconoce a unos padres que la Consejería de Educación ha vulnerado el derecho constitucional a la igualad de su hijo, al no atender sus reiterados requerimientos para que el niño fuera sometido a una evaluación pedagógica y para que la enseñanza se adaptara a su problema.

En 2013, los padres del niño comunicaron al colegio concertado de Gran Canaria donde estudiaba que le habían diagnosticado dislexia, por lo que pidieron que la enseñanza que le impartían se hiciera de una forma personalizada, “adaptada a sus circunstancias”.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC relata que la familia recibió en los años siguientes respuestas evasivas por parte del colegio: primero, que no disponían de gabinete psicopedagógico; después, que el niño no padecía dislexia, sino una falta de estimulación del lenguaje; más tarde, que avanzaba bien; y por último, que su coeficiente intelectual estaba en la media.

Ante esas contestaciones, la familia trasladó sus peticiones a la Consejería de Educación, pero sin éxito.

Los magistrados consideran que, pese a lo que aleguen el centro escolar y la consejería, “sí existen indicios suficientes para poder exigir al colegio o bien a la administración educativa que se adopten las medidas necesarias para dar respuesta y apoyo a las dificultades de aprendizaje del menor”.

La Sala considera que los problemas de dilexia del niño son “evidentes” y, además, estaban diagnosticados, lo que no contradice en nada el hecho de que su coeficiente intelectual sea de 116 porque ello “no implica que no existan dificultades de aprendizaje”.

El TSJC examina algunas sentencias similares del Supremo sobre casos de alumnos con trastorno del espectro autista (TEA) y concluye que, como ellos, los niños con dislexia “están en una posición de partida de desigualdad, lo que les hace acreedores de una respuesta administrativa adecuada a sus necesidades”.

La magistrada ponente de la sentencia recuerda que la dislexia está recogida en las normas como un supuesto de dificultad específica de aprendizaje y que la escolarización de los alumnos con esos problemas se rige por los principios de normalización, inclusión e igualdad efectiva.

El TSJC defiende que todo ello impone a las autoridades una doble obligación ante estos niños: primero, la puesta de medios en forma de personal, instalaciones y programas educativos adecuados a sus necesidades; y segundo, “la carga de explicar por qué los apoyos que requiere un alumno no pueden ser prestados con medidas de atención a la diversidad de los centros ordinarios”.

La asociación que ha difundido la sentencia asegura que es la primera en España que ordena a una Consejería de Educación adaptar la enseñanza a los niños con dislexia.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20190320/461143777323/un-tribunal-obliga-a-adaptar-la-ensenanza-a-la-necesidad-de-un-nino-dislexico.html

Dislexia, el poema de una niña de 10 años que emociona a la Red

Dislexia, así se llama el poema de una niña de 10 años que se ha ganado el reconocimiento de Twitter después de que su profesora compartiera el escrito en la red social.

Jane Broadis es profesora de 6º de Primaria en el Christ School Chorleywood, en Watford, Reino Unido, y decidió compartir en redes sociales el poema de una de sus alumnas tras sentirse conmovida por la temática: la dislexia.

En el tuit, Broadis explicó que su clase estaba aprendiendo sobre poemas que podían leerse tanto de arriba a abajo como al revés, produciendo un significado diferente. Cuando la profesora pidió a sus alumnos que escribieran un poema, no se esperó encontrarse el de esta niña:

En la primera lectura, el poema de la joven relata las críticas que personas con dislexia tienen que soportar, incluidos comentarios como “soy estúpida” o “soy un fracaso”. Pero es hacia el final del mismo, cuando la autora pide que lo volvamos a leer de abajo hacia arriba, cuando nos damos cuenta de que el poema es en realidad un escrito de positivismo y aceptación: “Nadie podrá convencerme nunca de que soy un fracaso”, “nadie podrá decir que soy estúpida”.

El tuit obtuvo gran repercusión entre los usuarios de la red social y logró más de 47.000 retuits y 159.000 ‘me gusta’ en cuestión de horas.

Tras el éxito, Jane Broadis ofreció una pequeña entrevista a BBC en la que explicó que el tema de la dislexia es algo que habían tratado en clase ya que había alumnos con dificultades de aprendizaje en el colegio. Y agregó: ” La niña que escribió este poema no es disléxica, pero es increíblemente reflexiva y sensible, y, además en su clase hay personas que tienen dificultades para leer y escribir”.

La dislexia es una afección neurológica causada por un cableado diferente del cerebro. Es una dificultad específica de aprendizaje, lo que se traduce en causa de problemas con ciertas habilidades de aprendizaje como leer o escribir. A diferencia de una discapacidad de aprendizaje, en el caso de la dislexia la inteligencia no se ve afectada.

Fuente: https://www.diariodemallorca.es/buzzeando/2019/03/03/dislexia-poema-nina-10-anos/1396853.html

01/11/2018 Comments are off admin

Dislexia: Avanzando en oportunidades

Nos adelantamos a los congresos que se van a celebrar en España después del verano y este sábado viajamos a Palma de Mallorca, entre el 23 y 25 de noviembre se celebra el 9º Congreso Nacional e Iberoamericano de Dislexia y otras Dificultades Específicas de Aprendizaje. Hablamos con Araceli Salas, portavoz de DISFAM, una entidad española integrada por familias con hijos con dislexia, adultos disléxicos y profesionales de diferentes ámbitos.

https://www.ondacero.es/temas/portavoz_de_disfam-1

02/09/2018 Comments are off disfam

La Justicia obliga a los colegios a aplicar el protocolo en niños con TDAH

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha concluido que un colegio del municipio palentino de Carrión de los Condes no aplicó a un alumno de Primaria el protocolo establecido para casos de escolares de altas capacidades y diagnosticados de TDAH.

El TSJCyL revoca así otra sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Palencia que daba la razón al centro y a la Dirección Provincial de Educación, argumentando que el centro escolar de Carrión de los Condes en el que el niño cursaba 5º de Primaria no siguió el protocolo habilitado para casos especiales. Según consta en la resolución, el niño estaba diagnosticado de un trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) desde el año 2011, circunstancia que se comunicó al centro educativo para que se aplicara el protocolo para los alumnos con necesidades educativas especiales aprobado por la Consejería de Educación.

Una vez examinado el expediente administrativo, la sala ha llegado a la conclusión de que “ese protocolo no se ha aplicado” y que “no se ha sabido resolver una situación, caracterizada por faltas de comportamiento del menor y castigos o sanciones impuestas como reacción, sin aplicación concreta de medidas congruentes con el diagnóstico de TDAH, y sin saber si efectivamente si tales sanciones eran las adecuadas para dicho trastorno”. Además el TSJCyL establece que el centro educativo se limitó a comunicar la decisión de que el niño no pasara de curso a la madre del menor, “sin darle la más mínima posibilidad de intervención en la toma de la decisión controvertida”.

Tras el fracaso en el colegio de Carrión de los Condes, el niño y su familia se trasladaron a Madrid para matricularle en un colegio inclusivo, donde ahora “es feliz, aprende y disfruta cada día con lo que hace”, según ha manifestado la madre del niño a través de un comunicado. Esta se ha mostrado satisfecha porque el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León les haya dado la razón después de año y medio, aunque lamenta que la sentencia no se pueda cumplir, porque el niño ya ha repetido 5º y ahora está cursando 6º en Madrid.

Fuente: https://www.redaccionmedica.com/secciones/derecho/la-justicia-obliga-a-los-colegios-a-aplicar-el-protocolo-en-ninos-con-tdah-9410

Tratado de Marrakech

La Unión Europea ha aprobado el Tratado de Marrakech

Después de varios años trabajando de la mano de la Eurodiputada del Parlamento Europa, Rosa Estarás, y con la Asociación Europa de Dislexia, se ha aprobado en la Unión Europa, el Tratado de Marrakech.

Sobre el Tratado de Marrakech:

El Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso acaba de añadirse al cuerpo de tratados internacionales sobre derecho de autor administrados por la OMPI. Posee una clara dimensión de desarrollo humanitaria y social, y su principal objetivo es crear un conjunto de limitaciones y excepciones obligatorias en beneficio de las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.

En el Tratado se exige a las Partes Contratantes que introduzcan en sus normas sobre derecho de autor un conjunto estándar de limitaciones y excepciones para permitir la reproducción, la distribución y la puesta a disposición de obras publicadas, en formatos accesibles para las personas ciegas, con discapacidad visual u otras dificultades para acceder al texto impreso, y permitir el intercambio transfronterizo de esas obras por las organizaciones que están al servicio de los beneficiarios.

En el Tratado se aclara que los beneficiarios son las personas que padecen distintas discapacidades que interfieren con la eficacia de la lectura de material impreso. La definición amplia incluye las personas ciegas, con discapacidad visual o con dificultad para leer o las personas con una discapacidad física que le impida sostener y manipular un libro.

El alcance del régimen del Tratado de Marrakech abarca únicamente a las obras “en forma de texto, notación y/o ilustraciones conexas con independencia de que hayan sido publicadas o puestas a disposición del público por cualquier medio”, y ello incluye los audiolibros.

Otro elemento importante es la función que desempeñan las entidades autorizadas, es decir, las organizaciones encargadas de llevar a cabo el intercambio transfronterizo. La definición relativamente amplia de la expresión engloba muchas entidades gubernamentales y sin ánimo de lucro. Pueden haber sido autorizadas expresamente, o bien “reconocidas” por el gobierno como entidades que desempeñan muchas funciones, entre otras, las de educación y de acceso a la información para los beneficiarios. Las entidades autorizadas tienen la obligación de establecer y aplicar sus propias prácticas, entre otras cosas, determinar que las personas a las que sirven son beneficiarios, prestar servicios únicamente a esas personas, desalentar la utilización indebida de los ejemplares y ejercer la “diligencia debida” en el uso de los ejemplares de las obras.

El Tratado de Marrakech tiene una estructura clara y contiene normas específicas sobre limitaciones y excepciones, relativas tanto al ámbito nacional como al intercambio transfronterizo.

En primer lugar, se exige que, en su legislación nacional sobre derecho de autor, las Partes Contratantes dispongan una limitación o excepción en beneficio de las personas ciegas, con discapacidad visual o dificultades para acceder al texto impreso. Los derechos objeto de esa limitación o excepción son el derecho de reproducción, el derecho de distribución y el derecho de puesta a disposición del público. Las entidades autorizadas estarán facultadas a realizar, sin ánimo de lucro, ejemplares en formato accesible que podrán distribuirse mediante préstamo no comercial o comunicación electrónica; entre las condiciones relativas a esa actividad cabe señalar que el acceso a la obra sea legal, que no se introduzcan más cambios que los necesarios para que la obra pase a ser accesible, y que los ejemplares se suministren únicamente a los beneficiarios. Las personas ciegas, con discapacidad visual o dificultad para acceder al texto impreso también podrán realizar un ejemplar en formato accesible de la obra para uso personal, cuando tengan acceso legal a un ejemplar de una obra en formato accesible. En el plano nacional, los países pueden circunscribir las limitaciones y excepciones a las obras que “no puedan ser obtenidas comercialmente en condiciones razonables por los beneficiarios en ese mercado”. Para valerse de esa posibilidad es preciso notificar al Director General de la OMPI.

En segundo lugar, en el Tratado de Marrakech se exige que las Partes Contratantes permitan la importación y exportación de ejemplares en formato accesible, en determinadas condiciones. En lo que atañe a la importación, cuando la legislación nacional permita realizar un ejemplar en formato accesible, también se podrá importar un ejemplar en formato accesible sin la autorización del titular de los derechos. En lo que atañe a la exportación, una entidad autorizada podrá distribuir o poner a disposición de un beneficiario o una entidad autorizada de otra Parte Contratante los ejemplares en formato accesible realizados en el marco de una limitación o excepción u otra norma. Esta limitación o excepción en particular exige la utilización exclusiva de las obras por los beneficiarios; en el Tratado de Marrakech también se indica la obligación de que, antes de esa distribución o puesta a disposición, la entidad autorizada no supiera o no tuviera motivos razonables para saber que el ejemplar en formato accesible sería utilizado por personas distintas de los beneficiarios.

El Tratado de Marrakech deja a las Partes Contratantes la libertad de aplicar sus disposiciones teniendo en cuenta el ordenamiento jurídico y las prácticas legales que le son propios, pudiendo incluso determinar las “prácticas, tratos o usos justos”, siempre y cuando cumplan con las obligaciones relativas a la regla de los tres pasos en virtud de otros tratados. La regla de los tres pasos es un principio básico utilizado para determinar si puede permitirse o no una excepción o una limitación en virtud de las normas internacionales sobre derecho de autor y derechos conexos. Toma en consideración tres elementos, por lo cual toda excepción o limitación: 1) abarcará únicamente determinados casos especiales; 2) no atentará contra la explotación normal de la obra; y 3) no causará un perjuicio injustificado a los intereses legítimos del titular de derechos.

No se exige ser parte en otro tratado internacional sobre derecho de autor para adherirse al Tratado de Marrakech; pueden ser parte en él los Estados miembros de la OMPI y de la Comunidad Europea. Sin embargo, las Partes Contratantes que reciban ejemplares en formato accesible y que no estén obligadas a cumplir con la regla de los tres pasos en virtud del artículo 9 del Convenio de Berna deberán velar por que los ejemplares en formato accesible no se redistribuyan fuera de su jurisdicción. Asimismo, no estará permitido el intercambio transfronterizo por las entidades autorizadas, excepto si la Parte Contratante en la que se realiza el ejemplar es parte en el Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor o, de otra forma, aplica la regla de los tres pasos a las limitaciones y excepciones aplicadas en virtud del Tratado de Marrakech.

El Tratado de Marrakech exige que la OMPI establezca un “punto de acceso a la información” para permitir el intercambio voluntario de información que facilite la identificación de las entidades autorizadas. Asimismo, se invita a la OMPI a compartir información acerca del funcionamiento del Tratado. Además, las Partes Contratantes se comprometen a prestar asistencia a sus entidades autorizadas que hayan celebrado acuerdos de intercambio transfronterizo.

El Tratado establece una Asamblea de las Partes Contratantes cuya función principal es tratar las cuestiones relativas al mantenimiento y el desarrollo del Tratado, y encomienda a la Secretaría de la OMPI la labor administrativa relacionada con él.

El Tratado fue adoptado el 27 de junio de 2013 en Marrakech. Entrará en vigor una vez que 20 Partes, que reúnan las condiciones correspondientes, depositen sus instrumentos de ratificación o adhesión.

Reglamento del Tratado de Marrakech

Directiva del Tratado de Marrakech

Principales disposiciones y ventajas del tratado de Marrakech

 

“Los niños con dislexia no fracasan, lo hace el sistema con ellos”

Hay que mejorar la formación, dotar a los centros de mayores recursos tecnológicos y aumentar la inversión en orientadores, logopedas y maestros.

Samuel, el hijo de Araceli Salas, portavoz de la Federación Española de Dislexia y otras DEA, (FEDIS) tiene hoy 25 años y una titulación en dirección cinematográfica. Alcanzar este logro no ha sido nada fácil para él. Como tampoco lo es para el 10% de la población española que, según estimaciones, padece dislexia, un trastorno del aprendizaje que altera la capacidad de leer y de escribir de quienes lo sufren. No en vano, se estima que 4 de cada 6 fracasos escolares en España, el 66%, está relacionado de forma directa o indirecta con la dislexia y otras Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA). Una problemática a recordar este 27 de noviembre, Día del Maestro, figura que necesita más recursos para atender cómo es debido a esta población que también forma parte de la comunidad educativa.

“A mi hijo siempre le he dicho que no es él el que fracasa, sino que es el sistema el que fracasa con él”, afirma Araceli. Por eso, su historia personal de superación pone nombre, rostro y piel a la campaña promovida por FEDIS en change.org para exigir “más atención a la Dislexia y otras DEA en la próxima Ley Orgánica de Educación”. Quieren alcanzar las 300.000 firmas para hacérselas llegar al Ministerio de Educación Cultura y Deporte. Ya suman casi 215.000. Entre las reivindicaciones de su iniciativa, solicitan a la administración más medidas para el diagnóstico temprano, una política educativa inclusiva y no discriminatoria, y adaptaciones metodológicas que permitan a los niños con dislexia seguir con sus estudios y no ser carne de cañón del fracaso escolar.

La importancia del diagnóstico precoz

El diagnóstico de Samuel llegó con nueve años. Para entonces él y su familia ya habían transitado un largo camino por el desierto para encontrar respuestas a su dificultad para recordar los días de la semana, los meses del año y leer o comprender lo que leía. “Cuando empezó en primaria empezó a llevar un retraso con respecto a sus compañeros. Y claro, como son niños listos se cuestionan las cosas”.

Hoy el diagnóstico ha avanzado bastante. Se puede diagnosticar a los niños a partir de los 7 años. Incluso hay casos que empiezan a detectarse antes, al dar los menores síntomas de dislexia. Casos en los que es importante empezar a actuar aunque no se tenga un diagnóstico confirmado. Sin embargo, por experiencia propia y por su labor como asesora, Araceli sabe que las familias lo siguen pasando “muy mal” y viviendo “con mucha angustia” la situación hasta que encuentran un diagnóstico que da respuestas a sus preguntas.

Los que peor lo pasan, no obstante, son los niños. “Los niños disléxicos sufren una importante merma en su autoestima. Les toman por tontos, por vagos, a menudo son víctimas de bullying. No entienden cómo trabajando tanto su rendimiento es menor. Por ello una detección precoz es importantísima”, afirma Luz Rello, que fue una niña con dislexia y hoy, a sus 33 años, es una mujer con dislexia (porque esta no se cura) y una investigadora multipremiada que ha dedicado muchos años de su vida a estudiar la dislexia hasta dar forma al proyecto emprendedor Change Dyslexia.

Su experiencia la comparte Araceli, que además de la baja autoestima que alcanzó su hijo, ese pensar y llegar a creerse que era tonto, recuerda la ausencia de tiempo para realizar actividades extraescolares en las que se sintiese a gusto a causa de las visitas a psicólogos, logopedas y al mayor tiempo que necesitaba para hacer los deberes. “Eso quema muchísimo”, afirma. También, otro impedimento descubierto recientemente. Debido a su situación muchos niños con dislexia tienen pesadillas nocturnas recurrentes, lo que les impide tener un sueño reparador. “Ya se despiertan con menos energía que el resto y terminan la jornada mucho más cansados. Y encima ese sobreesfuerzo que ellos hacen no se ve recompensado ni en casa ni en el colegio”.

Cambiar la forma de dar clase

El sistema educativo sigue siendo igual que el que atendía a nuestros abuelos

Desde las asociaciones de pacientes con dislexia se consiguió la primera Ley educativa que ampara a este tipo de alumnado con dificultades específicas de aprendizaje. “Hemos avanzado mucho, sí, pero necesitamos que se siga avanzando, que cada vez que se ponga en marcha una Ley Educativa o que se haga un Pacto político por la Educación, todo lo que tenga que ver con este tipo de alumnado se tenga en cuenta y se mejore. Que haya más formación del profesorado y de los profesionales del ámbito educativo, que el propio sistema educativo los contemple, que existan las herramientas adecuadas en los centros, que exista una detección temprana y un plan de actuación… y también, esencial, que en cualquier Comunidad Autónoma el alumno tenga los mismos derechos”, reflexiona la portavoz de FEDIS.

También, como ella misma reconoce, que la sociedad se sensibilice, que conozca que la dislexia es mucho más que tener dificultades para escribir o leer o tener faltas de ortografía, que tome conciencia de que estos niños no son tontos o vagos y que sí que pueden aprender. Pero para ello necesitan un cambio en el sistema educativo, en la forma de impartir la docencia. “El sistema educativo sigue siendo igual que el que atendía a nuestros abuelos. Necesitamos que el sistema cambie su metodología hacia estilos más interactivos, multisensoriales, que tenga en cuenta la neurociencia, y que destierre esa idea preconcebida de que todos los niños deben aprender al mismo ritmo”, añade Salas.

Para Luz Rello, por su parte, la evaluación es “crucial” porque si se aprende por medio de la lectura y se evalúa por medio de la escritura, “una persona con dislexia que precisamente tiene dificultades en ese canal (lectura y escritura) lo va a hacer con un rendimiento más bajo que si por ejemplo realiza los exámenes orales”. Una inquietud que comparte Araceli: “Lo que está claro es que con un sistema tradicional de lectura y de ejercicios a estos niños les es imposible, porque si solo les dejamos la vía de la lectura para el aprendizaje y la vía de la escritura para demostrar lo que saben, entonces mal vamos. No están en igualdad de condiciones”.

Para Araceli Salas, desde el punto de vista de política educativa,“no son conscientes de la cantidad de niños que están afectados por este trastorno”

En ese sentido, desde FEDIS insisten en que se precisa que el sistema conozca de qué forma aprenden los disléxicos y que se adapte a su forma de aprendizaje, algo que no les parece tan complicado teniendo en cuenta que ya se está haciendo en muchos centros y que hay muchos profesionales que ya lo ponen en práctica: “Pero claro, necesitas estar sensibilizado y formado, porque la metodología que funciona para los niños con dislexia funcionaría para todo el aula”.

La duda es si tratándose de unas medidas que están tan al alcance, que no se hayan tomado todavía responde a la falta de presupuesto (para, como pide Luz Rello, mejorar la formación, dotar a los centros de mayores recursos tecnológicos y aumentar la inversión en orientadores, logopedas, maestros de pedagogía terapéutica y maestros de audición y lenguaje) o a la falta de voluntad política y de sensibilidad con la problemática. Para Araceli Salas, desde el punto de vista de política educativa,“no son conscientes de la cantidad de niños que están afectados por este trastorno” y es necesario que los políticos sean conscientes de la dimensión del mismo para que se regule “de forma seria como se hace en otros países como EE UU, Reino Unido, Suecia o Dinamarca”.

Una reivindicación en la que seguirán insistiendo desde FEDIS para mejorar la vida de sus hijos, sus nietos y la de niños que aún no han nacido pero que dentro de unos años tendrán que enfrentarse a una vida con dislexia. “Queremos que ningún niño pase por lo que ha pasado el nuestro y que ninguna familia tenga que sufrir tanto para saber qué le está pasando a su hijo. Una sociedad moderna como la nuestra no puede permitir que un niño tenga que sufrir para poder aprender”.

LA TECNOLOGÍA COMO HERRAMIENTA PARA LA DISLEXIA
Desde la Asociación Española de Dislexia y Familia (DISFAM) , de la que Araceli Salas es fundadora, junto a la Universitat de les Illes Balears (UIB), han desarrollado Prodislex, un protocolo de detección y actuación gratuito disponible para su descarga en la web y que ya cuenta con más de un millón y medio de descargas.

Luz Rello, por su parte, es la desarrolladora de Dytective for Samsung, una app que a través de un test de dislexia gratuito notifica con casi un 90% de precisión el riesgo de padecer dislexia. “No se trata de un diagnóstico, sino de una prueba de cribaje, un detector de riesgo. El diagnóstico debe confirmarse con un profesional”, explica su fundadora. Desde FEDIS, por su parte, también insisten en que si un niño no es detectado por la app pero existen sospechas, la familia lo lleve igualmente a un experto “para evitar el riesgo de que se quede sin diagnosticar”.

Al margen de Dytective for Samsung, Luz Rello también ha desarrollado desde Change Dyslexia otra app, Dytective U, disponible tanto para dispositivos iOS como para smartphones Android. Se trata de una herramienta basada en la inteligencia artificial que cuenta con más de 35.000 ejercicios personalizados y validados científicamente para, a través del juego, mejorar los problemas de la dislexia y estimular las fortalezas de los niños. “La tecnología nos permite herramientas más económicas y accesibles que permiten que un niño con dislexia pueda llegar al rendimiento esperado para su capacidad”, concluye la emprendedora.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2017/11/23/mamas_papas/1511448848_672108.html